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¿Algún día volverás?

Hoy no fue uno de mis mejores días, y honestamente no creo que ninguno lo sea. Estas mañanas se han vuelto una agobiante rutina, sin ti el sentimiento de vacío está eternamente presente. Como un respiro de la agonía, a media noche, el anhelo del vivir se enciende como la pequeña luz de una linda luciérnaga, entre una aberrante oscuridad. La dulce melodía de tú risa en mi oído; me hace pensar que no te has ido, que no te has quedado en el olvido. Te mantienes en mi mente, en mi corazón siempre presente. El deseo de tenerte junto a mi, me está carcomiendo por dentro.  Vuelve; solo eso te pido. Ven y quédate, en un sueño, en un recuerdo. Pero necesito que estés de una forma y otra. Haz de ese tiempo efímero, algo duradero y grato de recordar. Hazme olvidar el pasado y enfocarme en el futuro. Aunque sea sin ti.

Otra noche en vela

 ¿Cómo es que la presencia de alguien se vuelve tan adictiva?, Una vez que se va, sientes la asfixiante necesidad de tenerla devuelta, como si de nicotina se tratase, no logras vivir sin pensar en cuanto falta para tenerla de nuevo. ¿Que pasaría si no regresará nunca?, ¿Si llegara el momento en el te tocará coexistir sin ella?. Es hilarante, un tanto aberrante aquel estrago tan amargo que te produce el simple hecho de pensarlo, imaginarlo convertido en una cruda verdad, es irreal. ¿Cómo se sentiría?, Desastroso. Es como si el alma se quebrantara, y cada pedazo de ella no quisiera unirse otra vez. Dejando un doloroso vacío, uno que arde infinitamente, a tal punto de querer desaparecer, de toda miseria vivida.

Terrible semana.

"I hate my body. I hate my personality. I hate my life." ¿Cómo puede parecerte tan repulsivo tú mismo ser, tú propia existencia?. No lo se, pero trato de descifrarlo.  He pasado por tanto, y a la vez por tan poco.  ¿Por qué sigo pensando que la vida es diferente?, Me ha demostrado que en cuestiones de segundos puede cambiar fácilmente. Una palabra causa múltiples sentimientos. Unos agradables, otros dolorosos.  Tratamos de incluso de entender a alguien que no quiere se comprendido, insistimos en la fantasía de lo imposible. Nos aferramos a un cambio que nunca pasará, pero aún así seguimos hay esperando una y otra vez, añorando un cambio que no será realidad.

La mentira.

  La molestia de la verdadera sinceridad suele incomodar a muchos. ¿Por qué?, Pues simplemen, estamos tan complacidos con la mentira, que la verdad nos parece amarga.  Es como cuando de niños odiabamos los vegetales, apesar de que estos nos ayudan y fortalecen en nuestro periodo de crecimiento. Pero encontrábamos aquellos dulces tan divinamente dañinos para nuestro consumo. Es irónico, ¿no?.  Odiamos lo que nos hace bien, pero amamos lo que lentamente nos hace daño, solo por la ingrata satisfacción.

Un día lluvioso.

  Fugaces son los momentos que vivimos, el recuerdo de ellos me los roba está mente agobiada. He sentido el horror de su partida, miserable me he de sentir, por no haber podido ver sus ojos antes de que diera su último aliento. Aún sueño contigo, tus besos, tus caricias se quedan conmigo. ¡Oh, que desespero!, me causa el que quedes en el helado y nostálgico olvido. Me siento cansada, de tantos pensamientos del que fuera si siguieras aquí. Esta vida se siente tan hueca sin ella, sin su sonrisa que llenaba de color el día más oscuro, y eliminaba todo sufrimiento sofocante. ¿Ahora quién va concederme ese amor tan profundo?, ¿Quién me concederá el privilegio de sentirme querida y con suma importancia? .

Quizás.

 Aveces el sencillo hecho de sentirse mal, o no saber cómo estás, está bien. "Esta bien estar mal", es la frase que siempre te repiten, "enfócate en seguir". Pero por más que lo intento es complicado. Conlleva un poco de dificultad seguir sin saber a dónde ir.  Es como caminar a ciegas, flotar en las nubes y perderte en su blancura y de repente encontrar un divino atardecer.

Las ocurrencias del adiós.

  Aveces una despedida puede cambiar muchas cosas. Un simple "adiós" puede dar una calma infinita. ¿Que curioso, cierto?. La gran mayoría no desea oír una despedida, aunque luego el tiempo les pase factura y sientan el peso de la culpa de no haber escuchado, o sencillamente logrado decir "me tengo que ir...". El creer que todo dura para siempre, es algo muy común en las personas. Pero a la final nos toca entender que existen cosas que no podemos evitar, cosas que nos corrompen por dentro, cosas que no hacen mejorar. Y que en algún momento debieron ocurrir. La vida es pasajera, es cierta parte sorprendente quizás. Y sin embargo cada quien la quiere a su manera, porque si nadie quisiera vivir, yo no estaría escribiendo esto y usted no estaría leyéndolo.